Concubinato. Para probar la sociedad de hecho los aportes deben traducirse a utilidades en dinero participando ambos en las ganancias y pérdidas.

En el concubinato para probar la existencia de una sociedad de hecho es necesario además de los aportes, que ellos estaban destinados a un gestión económica con miras a obtener una utilidad traducible en dinero participando ambos en las ganancias y pérdidas.

voces: DISOLUCIÓN Y LIQUIDACIÓN DE LA SOCIEDAD – SOCIEDAD DE HECHO – SOCIEDADES IRREGULARES Y DE HECHO – PRUEBA DE TESTIGOS – IDONEIDAD DE LOS TESTIGOS – CONCUBINATO – DECLARACIÓN JUDICIAL DE LA LIQUIDACIÓN SOCIETARIA.

indemnizacion

Linares Ana B. c/ Cappiello Genaro s/ reivindicación; Cappiello Genaro c/ Linares Ana Beatriz s/ | simulación; Cappiello Genaro c/ Linares Ana Beatriz s/ accion ordinaria mere declarativa y Linares Ana B. c/ Cappiello Genaro s/ disolución de sociedad de hecho

Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de Rosario

Sala/Juzgado: 6

Fecha: 13-abr-2013

Sumario:

1.-Corresponde declarar disuelta la sociedad de hecho existente entre actor y demandado constituida desde la comunicación -cláusula 3 del contrato social y art. 22, 3° párr. ley 19550-, debiendo ambos socios designar liquidador en el término de diez días, caso contrario será designado por el tribunal por sorteo de la lista de peritos el cual obrará de acuerdo con lo dispuesto por la cláusula 8° del contrato social.

2.-A los fines de la prueba de la existencia de una sociedad de hecho entre concubinos, se requiere demostrar la existencia no sólo de los aportes sino que éstos estaban destinados a desarrollar una determinada gestión económica con miras a obtener una utilidad traducible en dinero participando ambos en las ganancias y en las pérdidas que la empresa común pudiera producir y en el caso, no se puede inferir la existencia de aportes, la voluntad de participar en utilidades y pérdidas y constatar la presencia de un affectio societatis sino que las probanzas dan cuenta de la colaboración entre los concubinos en el manejo del negocio familiar, y no revelan la existencia de una sociedad hasta la fecha de celebración del contrato societario acompañado.

3.-Tratándose de bienes registrables adquiridos durante la vigencia de la sociedad de hecho, cabe determinar la existencia de una compra por interposición de persona y respecto del porcentaje que corresponde a cada concubino, deben respetarse las pautas suministradas por el contrato social que habla de un aporte de capital igualitario, sumado a la existencia de testimonios acerca de que el demandado se encargaba de la gestión del negocio, mientras que la actora lo hacía con la administración, debiendo concluírse en que los fondos fueron aportados por lo menos en un 50% por cada concubino.

4.-Cabe el rechazo de la tacha del testigo cuando al tratarse de cuestiones relacionadas con la familia resulta imposible presentar testigos que sean desconocidos por las partes, procediendo la tacha sólo cuando el testimonio es manifiestamente contrario a una de las partes o cuando versa sobre cuestiones que el testigo no podía conocer y siendo la causal de tacha invocada de conocimiento del demandado, al ofrecerse la prueba debió este en su momento objetar la deposición de la testigo cuestionada y no lo hizo por lo que tal oportunidad ha precluído.

Texto del Fallo:

Rosario, 13 de Abril de 2012

Y VISTOS: Los presentes autos caratulados: “LINARES, ANA B. C/ CAPPIELLO, GENARO S/ REIVINDICACION” Expte. Nro. 1377/06, “CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ SIMULACION” Expte. Nro. 627/08, “CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ ACCION ORDINARIA MERE DECLARATIVA” Expte. Nro. 359/09 y LINARES, ANA B. C/ CAPPIELLO, GENARO S/ DISOLUCIÓN DE SOCIEDAD DE HECHO, Expte. 824/09 de los que resulta;

Que en el Expediente LINARES, ANA B. C/ CAPPIELLO, GENARO S/ REIVINDICACION N° 1377/06 a fs. 9/10 la Sra. Ana Beatriz Linares, con patrocinio letrado, promueve Demanda de Reivindicación del inmueble sito en calle Pje. La Vincha 2834 de Rosario y del automóvil Renault Megane Dominio CJT 946, bienes registrados a nombre de la actora, contra el Sr. Genaro Cappiello y/o contra cualquier otra persona y/u ocupante y/o poseedor que manifieste tener derechos de propiedad y/o de ocupación y/o posesión de los referidos bienes, a fin de que sea condenado a la restitución del inmueble y automotor a la actora, para entrar en posesión de los mismos, debiéndose comprender la restitución de todos los accesorios unidos físicamente a los mismos.

Que -refiere- en fecha 14-4-92, por escritura pública, adquirió a las Sras. Claudia Elena Strazza y Elena José Fina Romano Boix de Strazza el lote de terreno inscripto al Tº 628 Fº 434 Nro. 218424 Departamento Rosario y asimismo es propietaria del rodado mencionado y no teniendo otro medio legal para retomar la posesión de los bienes de su propiedad que se encuentran en manos de terceras personas, inicia la presente demanda de reivindicación contra el demandado. Ofrece prueba instrumental.

Que citado y emplazado el demandado a estar a derecho, comparece por apoderado a fs. 17. Corrido traslado de la demanda, el ejecutado, por apoderado, la contesta a fs. 22/24 negando todos y cada uno de los hechos y derecho expuestos en la misma que no sean de expreso reconocimiento en el responde.Que -declara- como realidad de los hechos, que el inmueble de referencia está ocupado por el demandado y por su hija menor de edad llamada Anabella Cappiello y Linares, esta última hija de la actora y de la demandada, promoviendo la ejecutante el desalojo de su propia hija, cuya patria potestad está a cargo del Sr. Cappiello, motivo por el cual se opone a la presente, debiendo la actora hacer extensiva a dicha menor el objeto del presente.

Que -sigue diciendo- la actora jamás estuvo en posesión del inmueble ni del automotor, siendo que todos los gastos que dichos bienes irrogaron fueron soportados única y exclusivamente por el demandado. Continúa alegando que la razón y motivo de tan prolongada posesión exclusiva, pública y pacífica fue un contrato de mutuo concertado entre la actora y el demandado en tiempos en que los unía un concubinato del que resultaran padres de la menor Anabella.

Que -finaliza diciendo- la actora es socio gerente de una sociedad de responsabilidad limitada denominada Líder Gomas y que opera en esta plaza aportando el demandado el capital, requiriéndole a la actora la restitución de esos capitales, respondiéndole esta última de formas diversas, extinguiendo el vínculo nacido del concubinato e iniciando toda suerte de demandas con propósitos también diversos y demás hechos que expone, razón por la cual solicita el rechazo de la demanda. Ofrece prueba documental.

Que a fs.60/61 la actora contesta los traslados que le fuera corridos, solicitando su rechazo, negando todos y cada uno de los hechos expuestos por el demandado, manifestando como realidad de los hechos que el inmueble en cuestión es ocupado esporádicamente por el actor y por su hija menor de edad, ya que el mismo es utilizado por el demandado como oficina de la empresa “Genaro Cappiello” de la que fue socia de hecho, empleando en negro a nuestra hija, por lo que muchas veces le es más cómodo quedarse a dormir en la planta alta de la misma, manifestando que nunca solicitará el desalojo de su hija, con quién la une una excelente relación.

Que -asegura- el demandado se escuda en su carácter de padre para defender la ilegítima posesión del inmueble que pretende reivindicar, manifestando que el demandado es un próspero empresario que posee en la provincia siete importantes inmuebles a su nombre, consignándose en el mandamiento que invoca que en el inmueble se ha instalado la oficina de administración de la empresa. Abierta la causa a prueba, el demandado ofrece absolución de posiciones y pericial contable y la actora ofrece confesional, instrumental, informativa y testimonial. Proveídas las mismas, se agregan las producidas en autos.

Que vencido el plazo de ley, se clausura el período de prueba, corriéndose traslado a las partes para alegar. Que a fs. 151 el apoderado del demandado renuncia al mandato, compareciendo por nuevo apoderado a fs. 159.

Que presentados los alegatos por las partes, y firmes el llamamiento de autos, y la providencia que hace saber el juez que va a entender, vienen los presentes a despacho para resolver.

Que en el expediente CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ SIMULACION N° 627/08 a fs. 9/10 el Sr.Genaro Cappiello, por apoderado, promueve Demanda Ordinaria tendiente a que se declaren simuladas las constancias registrales en lo que refiere a la parte adquirente y/o compradora, respecto de las operaciones de compraventa del inmueble celebrada por escritura pública N° 132 de fecha 14-4-92 pasada por ante la Escribana Verstraete, y de la inscripción registral del automotor dominio CJT 946 modelo año 1999, ambos actos jurídicos registrados simuladamente, a nombre de la demandada, determinándose la nulidad de ambas constancias registrales, debiéndose inscribir los mismos a nombre del actor. Pide conexidad con el Expte. Nro. 1377/06.

Que -dice- motiva la presente el hecho de haber afrontado de su propio peculio ambas adquisiciones, habitando siempre dicho domicilio, teniendo la posesión, pagando impuestos, gastos, reparaciones y mejoras, no teniendo capacidad económica la demandada para adquirir dichos bienes, los cuales fueron puestos a su nombre de manera lícita, porque no se perjudicaba a terceros ni a la ley, la cual debe cesar cuando la demandada pretende desconocer dicho derecho de propiedad y posesión, razón por la cual promueve la presente acción.

Que citado y emplazado el demandado a estar a derecho, comparece por apoderado a fs. 43. Corrido traslado de la demanda, la contesta a fs. 52/59 alegando en primer término la prescripción de la acción intentada ya que prescribe a los dos años la acción de simulación promovida, siendo la fecha exacta a tomarse la del 27 de octubre de 2005 conforme intercambio epistolar habido entre las partes, siendo falsa la afirmación del actor en cuanto haber tomado conocimiento de que la demandada con fecha 8 de agosto de 2006 pretendía desconocer la supuesta simulación. Ofrece prueba informativa.

Que asimismo contesta la demanda, negando todos y cada uno de los hechos expuestos en ella, negando luego en particular cada uno de los mismos.Refiere como realidad de los hechos que en el mes de enero de 1980 la accionada inició junto con el actor una sociedad de hecho con el nombre del demandado, dirigida a la fabricación y venta de repuestos y accesorios para automotores, desempeñándose la accionada como cotitular y socia de la empresa, y que con dichos ingresos pudo adquirir los bienes que el actor pretende ahora denunciar como propios, razón por la cual solicita el rechazo de la demanda, con costas. Ofrece prueba instrumental.

Que a fs. 62/63 la actora contesta el traslado que le fuera corrido manifestando que la demandada debió en la primera presentación oponer la prescripción, circunstancia que no hizo, lo que significa que se produjo la convalidación formal de la acción, y por ende, que haya precluído su derecho a acusarla.

Que -finaliza diciendo en forma subsidiaria- no ha expirado el plazo para que ocurra la prescripción en virtud de la misiva que detalla.

Que la demandada contesta a fs. 65/68 el traslado que le fuera corrido, manifestando que el art. 3962 del Código Civil le autoriza a oponer la prescripción en cualquiera de los dos momentos: al contestar la demanda o en la primera presentación en el juicio que haya quién intente oponerla. Cita jurisprudencia al respecto.

Que asimismo sigue alegando que la fecha en que debe tomarse la presente a los fines de la prescripción es la del 25 de octubre de 2005. Abierta la causa a prueba, la demandada ofrece documental, informativa, reconocimiento de documental, confesional e instrumental y el actor ofrece instrumental, absolución de posiciones y testimonial.

Que firme el Auto N° 2165/10 se agregan las pruebas rendidas y se clausura el período probatorio, corriéndose traslado a las partes para alegar. Presentados los alegatos por las partes y firme el llamamiento de autos para sentencia, vienen los presentes a despacho para resolver.

Que en el Expediente CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ ACCION ORDINARIA MERE DECLARATIVA N° 359/09 a fs. 21/25 el Sr.Genaro Cappiello, con patrocinio letrado, promueve Demanda Ordinaria Mere Declarativa de Certeza contra la Sra. Ana Beatriz Linares, a los fines de que en la sentencia se declare que no ha integrado, ni participado, ni administrado sociedad de ningún tipo con la Sra. Linares, careciendo por tanto ésta de todo derecho a efectuarle reclamos y/o demandas con fundamento en ello, que los bienes muebles e inmuebles registrados a su nombre han sido adquiridos en cumplimiento de un mandato oculto del suscripto y con la totalidad de los fondos proporcionados por el ejecutante, a saber: el automóvil Dominio CJT 946, los inmuebles sito en calles Pje sin nombre (La Vincha) Nro. 2834, el de calle Mr. Ross 1650/54 de Rosario, el de calle Micheletti 7860, todos de esta ciudad de Rosario y dos automóviles Dominio RAS 771 y CNW 884.

Que -alega- desde el año 1968 que comenzó y desarrolló su a ctividad comercial en la empresa que gira bajo el nombre “Genaro Cappiello” cuyo domicilio comercial y sede de la empresa hoy se ubica en calle Pje sin Nombre (La Vincha) 2914 de Rosario, ostentando la titularidad de la misma, agregando en el año 1972 un negocio de venta al público ubicado en calle España 4650 de Rosario, no conociendo en esos años a la demandada, comprando luego el galpón en calle La Vincha 2914 y luego recién en el año 1981 conoció a la demandada teniendo 3 hijos con la misma.

Que -finaliza- la demandada no aportó dinero alguno ni tuvo capacidad económica de efectuar aporte alguno, registrando el actor los bienes a nombre de la demandada, de buena fe y exclusivamente con fondos propios, consolidando un futuro para sus hijos y demás hechos que expone.

Que citada la demandada a estar a derecho, comparece por apoderado a fs. 34. Corrido traslado de la demanda, la contesta a fs. 38/44 solicitando su rechazo. Niega todos y cada uno de los hechos expuestos en la demanda.Afirma haber integrado, participado, y administrado sociedad de hecho junto con el actor, siendo socia dentro de la sociedad de hecho.

Que niega que los inmuebles y rodados hayan sido adquiridos en cumplimiento de un mandato oculto de la demandada y con la totalidad de los fondos proporcionados por el actor. Niega luego en particular cada uno de los hechos expuestos por la actora, efectuando no sólo aportes de tipo material sino también su trabajo, por más de 20 años.

Que -termina asegurando- inició con el actor desde el mes de enero de 1980 una sociedad de hecho con el actor, dirigida a la fabricación y venta de repuestos y accesorios para automotores, teniendo 3 hijos en común con el actor y que en su carácter de socia en fecha 22-5-95 el actor le otorgó el carácter de jefa de personal de la firma y demás hechos que expone y se dan por reproducidos, por lo que solicita el rechazo de la demanda, con costas. Ofrece prueba instrumental.

Que abierta la causa a prueba, la demandada ofrece instrumental, confesional, documental, reconocimiento de documental, pericial caligráfica subsidiaria e informativa y la actora ofrece absolución de posiciones, instrumental y testimonial. Proveídas las mismas, agregadas las rendidas, y vencido el plazo de ley, se clausura el período probatorio, corriéndose traslado a las partes para alegar.

Que presentados los alegatos por las partes y firme el llamamiento de autos para sentencia, vienen los presentes a despacho a tal fin.

Que en autos LINARES, ANA B. C/ CAPPIELLO, GENARO S/ DISOLUCIÓN DE SOCIEDAD DE HECHO, expte. N° 824/09 a fs. 111/125 la Sra. Ana Beatriz Linares, con patrocinio letrado, promueve -ante el Juzgado de Primera Instancia de Distrito en lo Civil y Comercial de la 5ta. Nominación- Disolución de la Sociedad de Hecho constituida con el Sr.Genaro Cappiello y dirigida contra el mismo.

Que -manifiesta- haber iniciado en el mes de 1980 una sociedad de hecho con el nombre del demandado, dirigida a la fabricación y venta de repuestos y accesorios para automotores, asentándose en Pasaje La Vincha S/N de Rosario, asociándose con el propósito de llevar a cabo una actividad mercantil común, que se traduce en la formación del capital con el aporte de bienes y/o trabajo personal de cada uno de los integrantes y que ambos eran concubinos.

Que -sigue diciendo- se desempeñó como cotitular de la empresa, celebrando en fecha 5 de julio de 1985 un contrato constitutivo de sociedad de hecho, iniciando los trámites tendientes a su inscripción en el Registro Público de Comercio y con fecha 10-3-92 se firmó el contrato constitutivo de una S.R.L., aunque no se llegó a inscribir en el Registro Público de Comercio, confiriendo el demandado poderes a favor de la actora, y autorización de manejo. Finaliza relatando el intercambio epistolar habido entre las partes y ante la negativa de la demandada, respecto de la existencia de las sociedades constituidas, notificó al accionado la voluntad de disolver la misma, la que fue rechazada por el mismo, razón por la cual promueve la presente acción. Cita doctrina y jurisprudencia al respecto. Ofrece prueba documental, informativa, pericial caligráfica e instrumental.

Que citado y emplazado el demandado a estar a derecho, comparece por apoderado a fs. 137, negando todos los hechos expuestos en la demanda.

Que a fs. 168 el magistrado interviniente remite las presentes actuaciones a este Juzgado por conexidad, quedando las mismas radicadas por ante estos estrados. Corrido traslado de la demanda, la contesta a fs. 175/181 solicitando su rechazo in totum, con costas, por no haberse conformado jamás una sociedad de hecho entre las partes.

Que -relata como cierto- haber sido concubinos y que de dicha unión nacieron 3 hijos pero niega la sociedad de hecho referida y en particular cada uno de los hechos expuestos por la actora.Que -sigue diciendo- la S.R.L. nunca existió, nunca se registró, nunca tuvo acto comercial alguno y jamás tributó impuestos, ni hubo sociedad, ni affectio societatis, que el crédito referido en la demanda lo pidió y recibió el demandado, y los poderes mencionados fueron para realizar trámites puntuales.

Que -finaliza asegurando- la empresa desde siempre la administró y condujo el demandado, y demás hechos que vierte, razón por la cual solicita el rechazo de la demanda, con costas.

Que a fs. 185 la actora contesta el traslado que le fuera corrido. Abierta la causa a prueba, la actora ofrece documental, informativa, pericial caligráfica, instrumental, confesional y testimonial y el demandado ofrece documental, intimativa, confesional, instrumental, informativa y testimonial. Proveídas las mismas, agregadas las rendidas, y vencido el plazo de ley, se clausura el período probatorio, corriéndose traslado a las partes para alegar.

Que presentados los alegatos por las partes y firme el llamamiento de autos para sentencia, vienen los presentes a despacho a tal fin.

Y CONSIDERANDO: Que es lógica la pretensión formulada por el patrocinante de Genaro Cappiello en el sentido de que las causas se resuelvan con una única sentencia. Ello es así porque tal como surge de los hechos relatados, las partes son las mismas -aunque puestas en distintas posiciones de actor y demandado recíprocamente- la pretensión relativa a la Acción Mere Declarativa se contrapone aparentemente con la referente a la Disolución de Sociedad de Hecho, mientras que la de Reivindicación se contrapone a la de Simulación. La lógica indica que en primer lugar debe tratarse en profundidad el análisis de los hechos relatados por las partes en los autos: LINARES ANA B. C/CAPPIELLO GENARO S/DISOLUCIÓN DE SOCIEDAD DE HECHO, Expte. N° 824/09.

Que resumiendo los hechos que constan en la causa -y que las partes detalladamente relatan- actor y demandado estuvieron unidos en una relación concubinaria que comenzó aproximadamente a principios de 1980 y que continuó hasta finales del año 2005.Durante ese lapso de tiempo tuvieron 3 hijos en común y adquirieron diversos bienes muebles e inmuebles, cuya titularidad fue puesta en cabeza de una u otra de las partes por diversos motivos que ellos relatan -relato éste sobre el que no existe acuerdo- y también algunos vehículos en las mismas condiciones que los inmuebles. También durante la vigencia del concubinato las partes trabajaron en una empresa dedicada a la fabricación y venta de repuestos y accesorios para automotores.

Que surge de los testimonios allegados a la causa (testigo Properzi respuesta a distintas preguntas del pliego, fs. 95 expte. 359/09; testigo Giaccone respuesta a la pregunta decimocuarta, fs. 231 expte. 824/09; testigo Grassi, respuestas a la tercera y cuarta pregunta, fs. 248, expte. 824/09) que la fábrica fue iniciada por Genaro Cappiello, pero más tarde, luego de su unión con Ana Linares esta comenzó a trabajar con él en el manejo de la fábrica. Es así que producida la ruptura sentimental entre ambos comenzaron a reclamarse mutuamente la titularidad de los bienes habidos durante la vigencia de la unión concubinaria.

Que en principio para señalar la línea de trabajo diré que la convivencia de los concubinos no hace presumir que la adquisición de bienes de uno de ellos se efectuó con dinero de ambos y para los dos, ya que la comunidad de vida sólo atañe a los asuntos personales, pero no alcanza a los patrimoniales, pues la presunción de ganancialidad de los bienes adquiridos durante el matrimonio no puede aplicarse por analogía al concubinato, toda vez que es una situación de hecho que no produce efectos similares a los del matrimonio en los términos del art. 1261 del Código Civil (Zannoni, Eduardo: “El concubinato”, págs. 39 a 46, Buenos Aires, edic. 1970; Zannoni, Eduardo: “Derecho de Familia”, T. II-pág. 294, Buenos Aires, 1978; Bossert, Gustavo: “Bien adquirido por ambos cónyuges y escriturado a nombre de uno de ellos”, J.A. 1979-III-296; Bossert, Gustavo:”Régimen jurídico del concubinato”, págs. 63 a 65 y 78 a 80; Echeverry, Raúl A.: “Sociedades irregulares o de hecho”, págs. 187 a 189, Buenos Aires, 1981; Belluscio, César A.: “Manual de Derecho de Familia”, T. III, pág. 391, Buenos Aires, 1974).

Que en estas condiciones es que adquiere relevancia la prueba acerca de la existencia o no de la sociedad de hecho invocada por Ana Beatriz Linares porque tal circunstancia nos dará las pautas y lineamientos esenciales para poder resolver el resto del entuerto plantado por ambas partes.

Que resulta trasladable al sub lite que: “En punto al criterio en la apreciación de la prueba, se ha seguido una doctrina tradicional, en virtud de la cual deben indagarse los hechos y considerarse la prueba con una ponderación restrictiva, para no dejarse confundir con la apariencia engañosa de comunidad en materia económica que puede darse en las relaciones de los concubinos y ser producto, solamente, de la comunidad de vida que los sujetos mantienen (CNCom., Sala C, L.L. 117-621; Sala D, L.L. 1981-B 49; Sal a F, L.L. 119-175). Es por ello que la relevancia de los testimonios y de la prueba informativa producida en autos tiene una eficacia relativa en torno a la prueba de la existencia de una sociedad entre de hecho concubinos. En los distintos expedientes que se tratan en este fallo se observa una gran cantidad de testimonios contradictorios (algunos testigos afirman que Linares no tenía poder de decisión en la empresa -testigo Viganó fs. 258 y testigo Castro, fs. 259, expte. 824/09- mientras que algunos manifiestan que Linares estaba a cargo de la administración -testigo Gonzalez, fs. 266, expte. 824/09, testigo mar Segundo, fs. 233, expte. 824/09- ello impide tener por probada la sociedad sólo en base a testimonios. En materia de prueba informativa ocurre lo mismo, dado que la relevancia de quién estaba inscripto en un impuesto u otro, tratándose de una sociedad de hecho la que se pretende probar es relativa.Cosa similar ocurre con la pericial contable que obra agregada a fs. 215 del expte. 1377/06. Por todo ello es que cobra especial validez el principio de prueba por escrito, el cual sumado a otros medios probatorios nos dará la certeza de la existencia o no de una sociedad de hecho entre concubinos. Es que el concubinato permite presumir la existencia de una comunidad de intereses, pero para que se reconozca la existencia de una sociedad de hecho es preciso la prueba de aportes y trabajos comunes, la existencia de un affectio societatis que presida la gestión económica común y la participación en las utilidades y pérdidas ente ambos concubinos.

a.- La existencia de sociedad de hecho

Que en función de estas pautas generales que son ampliamente reconocidas por la jurisprudencia y la doctrina es que comenzaremos a develar el conflicto planteado por las partes referente a la existencia o no de una sociedad de hecho entre actor y demandado. En primer lugar y a tales fines corresponde analizar el contrato social cuya copia obra agregada a fs. 3/4 de autos (y cuyo original obra reservado en Secretaría). Por medio de este el demandado -Genaro Capiello- y la actora -Ana Beatriz Linares- convienen en celebrar una Sociedad de Hecho en fecha 05 de Julio de 1985. Las firmas de ambos han sido certificadas por las autoridades del Banco de la Ribera Cooperativo Limitado sucursal Rosario. Además -pese a que el demandado niega en su escrito de responde la certificación de firmas (fs. 176 vta. último párrafo)- a fs. 230 ha reconocido como de su puño y letra la firma estampada en dicho instrumento al responder la posición Novena del pliego agregado a fs. 244.

Que si bien manifiesta que nunca se llevó a cabo tal sociedad, no puede dejar de considerarse que no es admisible en derecho que una persona, pueda colocarse en una tesitura contraria a otra anterior suya, deliberada, jurídicamente relevante, eficaz y libremente asumida.La teoría de los propios actos obliga a ser coherente y consecuente con sus acciones, y parte de la base que, la conducta primaria es la válida y eficaz (arg. CNCom., Sala B, 12.6.95 en los autos “Diners Argentina SA c/ Sotes Coromina s/ sumario”). Es que el aludido principio impide que pueda fragmentarse la conducta con el alcance que ella persigue. Ello implicaría receptar un venire contra factum proprium inadmisible por contravenir la buena fe (art. 1198 Código Civil) que exige a las partes un comportamiento coherente y recíproca lealtad (CNCom., Sala A, 19.6.1997, in re: “Fernández, Luis c/ Pueblas, Daniel”, ídem, 30.6.99, in re “La Vitola, Vicente A. c/ Kohan, Jorge A.”).

Que en el instrumento en cuestión se fija claramente el objeto social como realizar todas las actividades necesarias para la fabricación y venta de repuestos automotores (cláusula 2). También se especifica que la duración de la sociedad será por tiempo indeterminado hasta tanto una de las partes comunique a la otra fehacientemente su voluntad de disolverla, debiendo rendirse cuenta ambos socios de las operaciones celebradas en nombre de la sociedad (cláusula 3). Se fija un capital social de 100 australes y en ese acto ambos socios integran la suma de 50 australes cada uno en carácter de aporte(cláusula 4). En la cláusula siguiente se establece que la administración y el uso de la firma será indistinto, pero expresamente se autoriza a la Sra. Linares a hacerse cargo de la administración con la obligación de rendir cuentas.

Que por otra parte la defensa ensayada por la demandada de que la sociedad de hecho “nunca se dio en la práctica y menos aún tuvo principio de ejecución” -al igual que la SRL cuyo contrato obra agregado en copia a fs.5 porque nunca se registraron- no se condice con lo dispuesto por la ley 19.550 de donde surge que la inscripción registral tiene un mero efecto declarativo de publicidad hacia terceros, con lo cual su no inscripción no obsta a la validez del acto constitutivo. Ello surge de una interpretación sistemática de la ley 19.550, que establece un criterio claramente contractualista en el artículo 1, por otra parte de la lectura del art. 7 de la referida norma surge que la sociedad puede funcionar en forma irregular pese a su falta de inscripción. También el art. 12 al hablar de las modificaciones al contrato social no inscriptas, dice que estas no son oponibles a terceros pero obligan a los socios, finalmente la propia ley asigna efectos a las sociedades de hecho y a las que no fueron constituidas regularmente en el art. 21 y ccs.

Que del último artículo referido surge una diferencia entre la sociedad irregular y la de hecho que la doctrina ha distinguido pacíficamente. La primera es aquella que perteneciendo a algún tipo societario de los previstos por la ley tiene un vicio formal, la segunda es aquella que simplemente existe como tal careciendo de instrumento constitutivo, si bien la ley las trata en forma idéntica.

Que de todo lo expuesto surge que es innegable la existencia de una sociedad de hecho entre actor y demandado que dio comienzo en fecha 05/07/85 porque pese a la distinción doctrinaria, en el presente caso sí existe un instrumento constitutivo que regla el funcionamiento de la sociedad estableciendo derechos y obligaciones entre los socios.

Que con posterioridad a la referida sociedad de hecho, actor y demandado constituyeron en fecha 10/03/92 una Sociedad de Responsabilidad Limitada, tal como indica el instrumento constitutivo agregado en fotocopia (y original en Secretaría) a fs. 5 denominada Genaro Cappiello SRL. -la firma ha sido reconocida por la demandada a fs.230 en la respuesta a la posición Décima- y cuyo término de duración es de cinco años a partir de su inscripción en el Registro Público de Comercio (cláusula 3), el hecho de que luego el demandado manifestara que la firma no tuvo inscripción registral ni correspondencia en los hechos no lo priva de los efectos que tiene entre las partes. Su objeto social era la fabricación de accesorios y repuestos para automotores, cromados, zincados y otros servicios similares a terceros (cláusula 4). Respecto de su capital social, la cláusula 5 establece que se ha integrado en el acto constitutivo un veinticinco por ciento (25%) correspondiendo a Cappiello el sesenta por ciento (60%) de tal aporte mientras que a Linares corresponde un cuarenta por ciento (40%) del mismo. El resto del capital se comprometen a integrarlo en un plazo de dos años a contar desde la fecha del instrumento constitutivo (10/03/92) y la administración estará a cargo de los dos socios -designados gerentes- en forma conjunta.

Que en este caso se trata claramente de una sociedad irregular -tal como lo mencionáramos precedentemente- por cuanto el contrato social no ha sido debidamente inscripto en el R.P.C. aunque es innegable su efecto interpartes. Así las cosas vemos que está probado en autos que existió una sociedad de hecho entre actor y demandado que de acuerdo con el contrato social suscripto por las partes y reconocido por la demandada dio comienzo en fecha 05 de julio de 1985 y que su cláusula tercera indicaba que tendría una duración indeterminada, si bien fue intención de los socios transformar dicha sociedad una Sociedad de Responsabilidad Ilimitada de acuerdo con lo manifestado por la propia actora (vide fs.112 2° párrafo) “con el objeto de regularizar la sociedad de hecho, transformándola en una Sociedad de Responsabilidad Ilimitada, iniciamos los trámites tendientes a su inscripción en el Registro Público de Comercio”. Es evidente que dicha intento de transformación no podía prosperar por causas formales porque así lo prevé expresamente el art. 74 de la ley 19550 al estipular que “habrá transformación cuando una sociedad adopta otro de los tipos previstos. No se disuelve la sociedad ni se alteran los derechos y obligaciones”. Esto no llegó a conformarse por ausencia de un elemento esencial, y es que para que exista transformación es necesario que la sociedad tenga asumido un tipo societario previsto por la ley. Es decir que “en nuestro derecho se admite la transformación de un tipo social en otro respetando en este sentido la relación persona jurídica/tipicidad, pero allí donde no existe esa relación no es aplicable la transformación (caso de la sociedad de hecho -que nos ocupa- la sociedad irregular y la sociedad accidental o en participación, dado que estas no son un tipo social sino una clase de sociedades (Menegazzo Cane, Miguel, “A propósito de un fallo que admite la transformación de una sociedad de hecho en una sociedad de responsabilidad limitada” ED. 68-428).

Que no habiendo existido la mencionada transformación debemos considerar que se trató de la conformación de dos sociedades que funcionaron en forma paralela.A esta conclusión se llega tomando en cuenta que no hubo transformación, que el objeto social de las mismas es diferente – la sociedad de hecho habla de la fabricación y venta de repuestos y accesorios para automotores, mientras que la SRL refiere a la f abricación de accesorios y repuestos para automotores, cromados, zincados y otros servicios similares a terceros- que el plazo de duración de las mismas es distinto -en la primera es indeterminado mientras que la SRL lo fija en cinco años a partir de su inscripción en el RPC- que también es diferente la integración del capital social, dado que en la primera se suscribe en un 50% cada socio mientras que en la SRL el demandado integra un 60% mientras que la actora lo hace en un 40%, no cabe otra posibilidad que considerar que se trató de dos sociedades distintas que funcionaron en forma paralela.

Que tomando en cuenta que la actora en su escrito introductorio punto I- Objeto demanda la disolución de la sociedad de hecho constituida entre ella y el demandado y que la demanda fija los límites de la pretensión como así también los puntos litigiosos a resolver por el juzgador, es que no me pronunciaré respecto de la Sociedad de Responsabilidad Limitada que ambas partes han constituido.

Que en base a lo antedicho, y estando probado con el contrato social con la documental aportada, reconocida esta por el demandado (fs. 230 y fs. 246), el acuerdo acompañado a fs. 14 entre actor y demandado con el Banco de la Ribera/B.I.D./Banco Mayorista del Plata SA., los poderes especiales de fs. 20, 24, también aparecen como definitivos a los fines probatorios los testimonios de los testigos Arnoldo Giaccone de fs. 230 vta. y 231 y el testimonio del testigo Omar Segundo de fs. 233.

Que del oficio contestado a fs.270 por la Municipalidad de Rosario surge que no se encuentran negocios habilitados a nombre de la actora, sin embargo y tratándose de una sociedad de hecho que se regía por el contrato social agregado a fs. 3 ello no alcanza para desvirtuar el poder convictivo del resto de la prueba documental aportada en autos. Sabido es además que el juzgador no tiene el deber de ponderar toda la prueba allegada al proceso sino sólo aquella que tiende a formar un convencimiento -en función de la sana crítica- de las circunstancias de hecho que motivan el fallo. No obstante ello debo consignar que pese a lo afirmado en la demanda, de que la sociedad entre actor y demandado comenzó en el mes de enero de 1980, la actora no ha conseguido probar acabadamente dicho extremo, sino a partir de la fecha del contrato social, es decir, que la misma dio comienzo en julio de 1985. Es que -como se adelantó en este mismo fallo- está claramente establecido tanto en la doctrina como en la jurisprudencia que el concubinato no crea, por sí mismo, una sociedad de hecho entre los concubinos, ni hace presumir su existencia pues ello equivaldría a colocar en el plano de igualdad al matrimonio legítimo y la unión irregular, con indudable desventaja para el primero y a crear, una sociedad universal entre concubinos, semejante a una sociedad conyugal” (CNCiv., Sala A, E.D. 82-503 a 504; CNCiv., Sala D, L.L. 92-443; CNCiv., Sala A, E.D. 3-93; CNCiv., Sala C, E.D. 63-146).

Que la sociedad de hecho entre concubinos requiere de la existencia no sólo de los aportes sino que éstos estaban destinados a desarrollar una determinada gestión económica con miras a obtener una utilidad traducible en dinero participando ambos en las ganancias y en las pérdidas que la empresa común pudiera producir (Bossert, Gustavo: “La prueba de la existencia de la sociedad de hecho”, E.D. 85-245; Nota de Redacción de la Revista E.D., Ts.114-327 y sus fallos; CSJ Mendoza, Sala I, L.L. 1991-C. 381). En el mismo sentido “deben aportarse pruebas que acrediten que por ejemplo, se produjeron realmente los repartos de las ganancias producidas en el negocio en el que ambos trabajaron; por lo que es incorrecto sostener que de la prueba de los aportes se pretenda inferir la existencia de la sociedad de hecho, porque dichos aportes, si existieren, deben estar encaminados a desarrollar una determinada gestión económica, sino no habrá sociedad. Tampoco puede considerarse aporte a una sociedad de hecho la colaboración que, en ocasiones, la concubina presta al hombre en sus tareas cuando es una colaboración que puede quedar abarcada por los simples actos o gestiones que, a causa de la fuerza de los acontecimientos diarios, realizan por lo general todos los seres de ambos sexos en una relación concubinaria más o menos prolongada o llamadas las gestiones económicas vinculadas a la vida en común (Bossert, Gustavo: ‘Régimen jurídico del concubinato’, 4ª edic., pág. 69)”. Es por todo ello que no puede inferirse la existencia de aportes, la voluntad de participar en utilidades y pérdidas y constatar la presencia de un affectio societatis con anterioridad a la firma del contrato obrante a fs. 3, por cuanto las pruebas aportadas sólo hablan de la colaboración entre los concubinos en el manejo del negocio familiar, pero no revelan la existencia de una sociedad con anterioridad al 05/07/85.

Que por otra parte debe ser tenida en cuenta la causa de disolución de la sociedad, la cual de acuerdo con las constancias de autos surge por decisión de la actora, es decir que encuadra en las previsiones del contrato social cláusula 3° y del art. 22, 3° párrafo de la ley 19550. Respecto de la fecha en que comenzó el distracto hay que considerar que la actora remitió en fecha 19 de Enero de 2006 Carta Documento N° CA 2809 cuya copia obra agregada a fs.78 comunicando en forma fehaciente su voluntad de disolver la sociedad de hecho que la unía con el demandado. La misiva en cuestión fue recibida por el Sr. Omar Segundo quién según los testimonios de fs. 233 se desempeñaba como empleado de la parte demandada.

Que por las razones expuestas es que declaro disuelta la sociedad de hecho existente entre actor y demandado constituida en fecha 05/07/85 a partir de la comunicación de fecha 19/01/06 (cláusula 3 del contrato social y art. 22, 3° párrafo ley 19.550), debiendo ambos socios designar liquidador en el término de diez días, caso contrario será designado por el tribunal por sorteo de la lista de peritos el cual obrará de acuerdo con lo dispuesto por la cláusula 8° del contrato social.

b.- La cuestión sobre los bienes

Que la totalidad del entuerto en cuestión radica en que ambas partes se reclaman mutuamente la participación en bienes que registralmente figuran inscriptos en cabeza del otro y que ha motivado la iniciación de las distintas causas que serán resueltas en esta sentencia única.Es así que para dar comienzo al tratamiento de este tópico comenzaré por enumerar los bienes en cuestión:

1)Un inmueble inscripto al T° 406, F° 203, N° 131638 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 16/05/79 sito en calle La Vincha S/N de Rosario.

2)Un inmueble inscripto al T° 419B, F° 418, N° 150811 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 04/09/80 sito en calle La Vincha S/N Rosario.

3)Un inmueble inscripto al T° 466B, F° 213, N° 139046 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 30/05/84 sito en calle La Vincha S/N de Rosario.

4) Un inmueble Inscripto al T° 486A, F° 311, N° 124255 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 01/05/86 sito en calle La Vincha S/N Rosario.

5) Un inmueble inscripto al T° 558, F° 25, adquirido por Genaro Cappiello en fecha 15/02/89 sito en calle Ricchieri S/N Rosario.

6) Un inmueble inscripto al T° 714, F° 436, N° 351420 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 21/05/97, sito en calle Jean Jaures S/N VGG.

7) Un Inmueble inscripto T° 864, F° 173, N° 312786 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 15/01/04 sito en Calle Rivadavia 3036 Rosario.

8) Un inmueble inscripto al T° 628 F° 434, N° 218424 adquirido por Ana Linares en fecha 06/05/92 sito en calle La Vincha 2834 de Rosario.

9) Un inmueble sito en calle Mr.Ross 1650/54 cuyos datos registrales no han sido aportados en autos y que estaría inscripto a nombre de Ana Linares.

10) Un Inmueble sito en calle Micheletti 7860 cuyos datos registrales no han sido aportados en autos y que estaría inscripto a nombre de Ana Linares.

11) Un automóvil Renault Megane dominio CJT 946 cuyo titular registral es Ana Linares.

12) Un automóvil Mitsubishi Space Wagon dominio RAS 771 cuyo titular registral es Ana Linares.

13) Un automóvil Mitsubishi Space Wagon, dominio CNW 884 cuyo titular registral es Ana Linares.

Que determinados los bienes en conflicto cabe precisar cuales de ellos se encuentran sujetos al régimen de disolución de la sociedad dado que, si bien el objeto de la sociedad era la fabricación y venta de repuestos para automotores -lo cual llevaría a pensar que la disolución de dicho ente no conllevaría la distribución de los inmuebles adquiridos por ambos concubinos porque esto se encontraba claramente fuera del objeto social- el problema traído por las partes al tribunal requiere de una decisión que sea comprensiva de la totalidad de los bienes que ambas partes adquirieron durante la vigencia del contrato que los unió. Por otra parte y si bien la cuestión de la Sociedad de Responsabilidad Limitada no debe ser tratada por cuanto no ha sido objeto de la pretensión de las partes, es innegable que tiene repercusión su existencia por cuanto no es posible determinar con exactitud si los bienes en cuestión fueron adquiridos con fondos provenientes de una u otra sociedad. Si bien la cuestión no es menor, dado que los porcentajes de aporte de capital en ambas sociedades es distinto, considero que de la prueba aportada puede inferirse que la Sociedad de Responsabilidad Limitada nunca existió fuera de los papeles aportados a fs. 5 y que la realidad de las operaciones comerciales de la empresa pasó por la sociedad de hecho (vide testimonios y posiciones desde fs.230 a 260 donde todos refieren a la sociedad de hecho pero nadie a la SRL, salvo el testigo Castro a fs.260 que sólo hizo la presentación de ésta en el RPC). El único testimonio de la existencia de la SRL es el contrato social (fs. 5) y un volante propagandístico que obra agregado a fs. 13, razón por la que estimo que la totalidad de los bienes fueron adquiridos por la sociedad de hecho.

Que en esta tesitura es necesario precisar que atento la fecha en que dio comienzo la sociedad de hecho, los inmuebles adquiridos con anterioridad a ella pertenecen a su titular registral. Es así que de la lista de inmuebles expuesta arriba deben ser excluidos de la comunidad societaria los enumerados en primer, segundo y tercer lugar a saber: 1) Un inmueble inscripto al T° 406, F° 203, N° 131638 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 16/05/79 sito en calle La Vincha S/N de Rosario. 2) Un inmueble inscripto al T° 419B, F° 418, N° 150811 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 04/09/80 sito en calle La Vincha S/N Rosario. 3) Un inmueble inscripto al T°466B, F°213, N°139046 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 30/05/84 sito en calle La Vincha S/N de Rosario. Todos ellos pertenecen a su titular registral.

Que siguiendo la misma línea de razonamiento -y dado que ninguna de las partes ha logrado probar que los bienes adquiridos durante la vigencia de la sociedad existente entre ambos lo haya sido con dinero proveniente de otra fuente que no sea el propio ingreso societario- cabe inferir que la totalidad de los bienes comprados por ambos durante el período comprendido entre el 05/07/85 y el 19/01/06 se hizo con fondos comunes. Así en concordancia con esta hipótesis respecto de los bienes enumerados en lugar 8), 10), 11), 12) y 13) en su escrito de responde, la propia demandada en la acción mere declarativa (expte. 359/09), manifiesta que ser socia de la sociedad le posibilitó adquirir dichos bienes (vide fs.43 vta. 2° párrafo autos “CAPPIELLO GENARO C/ LINARES ANA BEATRIZ S/ ACCION ORDINARIA MERE DECLARATIVA” Expte. Nro. 359/09).

Que para dar un adecuado encuadre jurídico al caso que nos ocupa se trata de un condominio entre las partes con interposición de persona. Es que no existe una simulación sino una compra real con persona interpuesta. La compraventa simulada requiere que el vendedor venda simuladamente, el acto de compraventa es un acto no querido por las partes. En cambio en la compraventa con interposición de persona, el vendedor vende realmente, y la compra es real no simulada, lo que ocurre es que el bien se inscribe a nombre de otra persona diferente. La interposición de personas es un acto indirecto, en el cual para la consecución de un fin se utiliza una vía oblicua, es decir no se toma la vía normal, a diferencia del contrato de compraventa simulado, el contrato de venta es real pero el comprador utiliza a una persona interpuesta. En el caso sub-lite se compró a nombre de los concubinos separadamente en lugar de comprarse en condominio. Por otra parte tratándose este caso del caso de un prestanombre o testaferro, se encuadra perfectamente en la previsión del art. 1929 del Código Civil al referirse al mandato oculto. Es decir que son válidas las acciones contra el mandatario que pretenda desconocer la realidad y quedarse con la totalidad de los bienes (cfr. Cifuentes Santos, “Negocio Jurídico” Astrea, Bs. As. 1986, Zannoni en “Belluscio-Zannoni” Código Civil y Leyes Complementarias T$ comentario al art 955, p.399).

Que en estos términos la pretensión de cualquier concubino que reclamare el 50% del bien que fue inscripto totalmente a nombre de su concubina, estaría dirigida a que la prestanombre (mandataria oculta) cumpla con el convenio (mandato oculto) que los unía y que el bien se inscriba a nombre de ambos.

Que ello así porque se encuentra claramente probada la existencia de aportes tanto de Linares en los bienes cuya titularidad registral pertenece a Cappiello (excepción hecha de los adquiridos antes del 05/07/85), como de Cappiello en los bienes cuya titularidad registral pertenece a Linares. Es más que evidente que puede inferirse que no todo lo ganado por Cappiello fuera destinado a comprar inmuebles a su nombre, ni todo lo ganado por Linares tuviera idéntico destino. Por otra parte la existencia de tres hijos en común refuerzan esta hipótesis de comunidad de vida y comunidad de bienes. Las testimoniales producidas en los distintos autos también hablan de una comunidad de trabajo, la cual sumada al contrato social dan como resultado un beneficio común. Finalmente la existencia de hijos con una pareja anterior pueden dar una pauta de la causa que motivó la inscripción de algunos bienes en cabeza de la concubina.

Que conforme la regla del iura novit curia el juzgador no sólo tiene la facultad sino también el deber de discurrir los conflictos litigiosos y dirigirlos según el derecho vigente, recalificando autónomamente la realidad fáctica y subsumiéndola en las normas jurídicas que la rigen (CSJN, 16/12/76, ED. 17-158, LL. 1977-A-259). Esta recalificacón en modo alguno afecta el derecho de defensa de las partes, pues se basa en los hechos invocados por ellas y de los cuales han podido hacer uso del correspondiente descargo. Es por ello que estimo que en el caso y respecto de los bienes registrables en cuestión (los adquiridos durante la vigencia de la sociedad de hecho) existió una compra por interposición de persona.Respecto del porcentaje que corresponde a cada concubino, estimo que hay que respetar las pautas suministradas por el contrato social que habla de un aporte de capital igualitario (fs. 3 vta. cláusula 4 del Contrato social agregado en expte. 824/09), sumado a ello existen en la causa diversos testimonios acerca de que Cappiello se encargaba de la gestión del negocio, mientras que Linares lo hacía con la administración, por todo ello concluyo en que los fondos fueron aportados por lo menos en un 50% por cada concubino.

c.- Las restantes acciones intentadas

Que con estos mismos lineamientos y abordando la cuestión propuesta por los expedientes LINARES, ANA B. C/ CAPPIELLO, GENARO S/ REIVINDICACION” Expte. N° 1377/06, “CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ SIMULACION” Expte. N° 627/08 y “CAPPIELLO, GENARO C/ LINARES, ANA BEATRIZ S/ ACCION ORDINARIA MERE DECLARATIVA” Expte. N° 359/09, entiendo que dichas acciones deben rechazadas en base a las razones que daré a continuación. c.1.- Acción de reivindicación

Que en los autos relativos a la acción de reivindicación se parte de la premisa de que la actora detenta la totalidad del dominio, cuando en realidad -como se dijo arriba- es titular del 50% indiviso en condominio con el demandado y por la tanto debió intentar la acción por tal porcentaje y no por la totalidad pues carecía de legitimación activa para reivindicar el todo, corresponde pues su rechazo parcial por cuanto el porcentaje que a la actora le corresponde (50%) le ha sido ya reconocido en la división de sociedad de hecho.

Que en estos autos a fs. 125 el patrocinante de Cappiello tacha a la testigo Patricia Bibiana Loiza porque entiende que le comprenden las generales de la ley manifestando que es amiga personal del demandado. La actora rechaza la tacha argumentando que siendo amiga del demandado es a él a quién el testimonio podría haber perjudicado y no lo objetó, y que testificó sobre cosas que ha conocido por sus sentidos.Debiendo ser resuelto dicho incidente en esta instancia es que no hago lugar a la tacha formulada por cuanto los argumentos suministrados por el demandado carecen de fundamento para invalidar los dichos de la testigo. Por otra parte y en cuestiones relacionadas con la familia es imposible presentar testigos que sean desconocidos por las partes. La tacha sólo puede proceder cuando el testimonio es manifiestamente contrario a una de las partes o cuando versa sobre cuestiones que el testigo no podía conocer. Por otra parte, siendo la causal de tacha invocada de conocimiento del demandado al ofrecerse la prueba debió este en su momento objetar la deposición de la testigo cuestionada y no lo hizo por lo que tal oportunidad ha precluído. Con costas a la demandada.

Que a fs. 126 de los mismos autos la demandada tacha a la testigo Andrea Gladis Chaparro por entender que le corresponden las generales de la ley por ser profesional del derecho y haber trabajado para las partes y ser acreedora de ambas. Que entiendo -al igual que en el caso anterior- que la demandada conocía la identidad de la testigo cuestionada al momento de ofrecer la prueba su contraparte por lo cual debió oponerse en ese momento y no lo hizo, habiendo así perdido su oportunidad procesal. De los dichos del mismo profesional de la demandada surge que ha tachado a la misma testigo en Los autos Linares Ana Beatriz c/ Cappiello Genaro s/ Alimentos que tramita ante el Tribunal de Familia N°4.No obstante ello y a mayor abundamiento, cabe destacar que no surge de los dichos de la testigo una parcialidad manifiesta que haga sospechar de la veracidad de sus dichos y de su conocimiento personal acerca de las cosas sobre las que declaró. Por tales motivos la tacha debe ser rechazada con costas a la demandada.

c.2.- Acción de simulación

Que por otra parte el expediente de simulación adolece de un vicio similar al antedicho dado que como se explicara arriba no existió un acto simulado sino una interposición de persona (mandato oculto) y tampoco en el porcentaje reclamado sino en un 50% de la propiedad objeto de tal proceso. En dicho expediente la demandada Linares opuso la prescripción a la acción de simulación en base a los dispuesto por el art. 4030 2° párrafo . No existiendo venta simulada, como ya se explicó sino una compraventa con interposición de persona, la defensa ensayada tampoco puede prosperar.

c.3.- Acción declarativa de certeza

Que finalmente en los autos iniciados como acción mere declarativa de certeza, la pretensión de Cappiello se entabla con la finalidad de que se declare que Linares no ha integrado, ni participado, ni administrado sociedad de ningún tipo con el actor, careciendo por tanto ésta de todo derecho a efectuarle reclamos y/o demandas con fundamento en ello, que los bienes muebles e inmuebles registrados a su nombre han sido adquiridos en cumplimiento de un mandato oculto del suscripto y con la totalidad de los fondos proporci onados por el actor. Este planteo ha sido ya rebatido por el suscripto, al declararse en párrafos anteriores que sí existió sociedad de hecho entre ambos convivientes y que -si bien existió un mandato oculto- sólo le permitía al actor reclamar el 50% de los bienes en cuestión, lo cual le ha sido reconocido en la disolución de la sociedad existente entre ambos.

Que en razón de las consideraciones precedentes;

Texto del Fallo:A) Declarando disuelta la sociedad de hecho existente entre GENARO CAPPIELLO y ANA BEATRIZ LINARES constituida en fecha 05/07/85 a partir de la comunicación de fecha 19/01/06 (cláusula 3 del contrato social y art. 22, 3° párrafo ley 19.550), debiendo ambos socios designar liquidador en el término de diez días, caso contrario será designado por el tribunal por sorteo de la lista de peritos el cual obrará de acuerdo con lo dispuesto por la cláusula 8° del contrato social.

B) Declarando en base a lo expuesto en los considerandos que los inmuebles: 1) Un inmueble inscripto al T° 406, F° 203, N° 131638 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 16/05/79 sito en calle La Vincha S/N de Rosario. 2)Un inmueble inscripto al T° 419B, F° 418, N° 150811 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 04/09/80 sito en calle La Vincha S/N Rosario. 3)Un inmueble inscripto al T° 466B, F° 213, N° 139046 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 30/05/84 sito en calle La Vincha S/N de Rosario, son de propiedad exclusiva de su titular registral.

C) Declarando que los inmuebles enumerados a continuación pertenecen a ambas partes en condominio en un 50% a cada una: 4)Un inmueble Inscripto al T° 486A, F° 311, N° 124255 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 01/05/86 sito en calle La Vincha S/N Rosario. 5)Un inmueble inscripto al T° 558, F° 25, adquirido por Genaro Cappiello en fecha 15/02/89 sito en calle Ricchieri S/N Rosario. 6)Un inmueble inscripto al T° 714, F° 436, N° 351420 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 21/05/97, sito en calle Jean Jaures S/N VGG. 7)Un Inmueble inscripto T° 864, F° 173, N° 312786 adquirido por Genaro Cappiello en fecha 15/01/04 sito en Calle Rivadavia 3036 Rosario. 8)Un inmueble inscripto al T° 628 F° 434, N° 218424 adquirido por Ana Linares en fecha 06/05/92 sito en calle La Vincha 2834 de Rosario. 9)Un inmueble sito en calle Mr.Ross 1650/54 cuyos datos registrales no han sido aportados en autos y que estaría inscripto a nombre de Ana Linares. 10)Un Inmueble sito en calle Micheletti 7860 cuyos datos registrales no han sido aportados en autos y que estaría inscripto a nombre de Ana Linares. Debiendo oficiarse al Registro de la Propiedad Inmueble a los fines de su instrumentación, todo ello si fuere jurídica y registralmente posible.

D) Declarando que los automotores que a continuación se detallan pertenecen a ambas partes en condominio en un 50% a cada una: 11)Un automóvil Renault Megane dominio CJT 946 cuyo titular registral es Ana Linares. 12)Un automóvil Mitsubishi Space Wagon dominio RAS 771 cuyo titular registral es Ana Linares. 13)Un automóvil Mitsubishi Space Wagon, dominio CNW 884 cuyo titular registral es Ana Linares. Debiendo oficiarse al Registro de la Propiedad Automotor a los fines de su instrumentación, todo ello si fuere jurídica y registralmente posible.

E) Respecto de las costas, atento al diverso encuadre jurídico efectuado por el tribunal y a la existencia de vencimientos recíprocos, las impondré en el orden causado, con excepción de los incidentes de tacha, ya resueltos (art. 250 CPCC.). Insértese y hágase saber. (Expte. N° 1377/06, Expte. N° 627/08, Expte. N° 359/09 y Expte. 824/09).

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