Impugnación de paternidad. Reconocimiento de filiación. Acción de nulidad.

Se rechazó la acción de nulidad de reconocimiento de filiación, pues se hizo lugar a la excepción de prescripción opuesta por la demandada, ya que de la prueba colectada en la causa surgió que el actor conocía el hecho de que el menor no era su hijo con fecha anterior a la de la realización del estudio de ADN extrajudicial que realizó.

voces: ACCIÓN DE NULIDAD, CÓMPUTO DE LA PRESCRIPCIÓN, FILIACIÓN, PLAZOS DE LA PRESCRIPCIÓN, PRESCRIPCIÓN.

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R. R. J. M. c/ F. J. I. s/ impugnación de paternidad

Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil

Sala/Juzgado: I

Fecha: 7-feb-2013

Sumario:

1.-Corresponde hacer lugar a la excepción de prescripción opuesta por la demandada y rechazar la demanda de acción de nulidad de reconocimiento de filiación, pues de la prueba colectada surge que el actor conocía el hecho de que no pudo ser el padre del menor con anterioridad a la realización de la prueba de ADN extrajudicial que realizó.

2.-Aun cuando resultara entendible el interés del actor en despejar toda duda sobre el nexo biológico, ello no autoriza sin más a que el plazo de prescripción empiece a correr desde la realización del estudio de ADN, pues de las constancias de autos resulta que ya al tiempo de los primeros años de vida del menor, el actor tenía conocimiento del error invocado.

3.-Las declaraciones testificales dan cuenta de las fundadas sospechas dentro de la familia de origen del actor respecto de su paternidad, no sólo parece poco probable que ninguno de sus allegados le haya hecho algún comentario al respecto al actor, sino que además resulta incomprensible que esas mismas circunstancias no hubieran generado sospechas igualmente fundadas en él, mucho más si se tiene en cuenta el relato que formula en la demanda respecto de las circunstancias en las que la codemandada habría quedado embarazada.

4.-El actor no ha acreditado haber tomado conocimiento del vicio en la fecha que indica como era su carga, por lo que no cabe sino concluir en la procedencia de la excepción de prescripción y el consecuente rechazo de la demanda; ello no significa que se condene al codemandado a un estado de familia que pudiera resultar falso ni vulnera su derecho a la identidad pues, como es sabido, le asiste la facultad de impugnar la paternidad en los términos de los arts. 259 y 263 del CCiv.

Texto del Fallo:

En la Ciudad de Buenos Aires, Capital de la República Argentina, a los 7 días del mes de febrero del año dos mil trece, reunidos en acuerdo los señores jueces de la Sala “I” de la Cámara Civil, para conocer de los recursos interpuestos en los autos: “R., R.J. M. c/ F., J. I. s/ impungnación de paternidad” respecto de la sentencia corriente a fs.363/371, el Tribunal estableció la siguiente cuestión a resolver:

¿Se ajusta a derecho la sentencia apelada?

Practicado el sorteo resultó que la votación debía hacerse en el orden siguiente: Dras. CASTRO Y UBIEDO.

Sobre la cuestión propuesta la DRA. CASTRO dijo:

I. La sentencia de fs. 363/371 rechazó las excepciones de prescripción y falta de legitimación para obrar que plantearon los demandados y admitió la demanda de nulidad de reconocimiento de filiación promovida por el actor. Ordenó en consecuencia anular la partida de nacimiento de M. R.R. F. en cuanto consigna la filiación paterna, de modo que en lo sucesivo el codemandado se llamará M. R.F., hijo de J. I. F. Apelaron los demandados quienes fundaron sus quejas con las presentaciones de fs. 392/400 y fs. 402/404. Los traslados fueron contestados con los escritos que obran agregados entre fs. 407 y fs. 415.

II. La cuestión central a decidir en la causa con motivo de las quejas de los apelantes es la determinación del dies aquo del plazo de prescripción de la acción de nulidad que con sustento en el vicio de dolo inició el actor. La defensa fue planteada por ambos demandados y rechazada por la distinguida magistrada de la anterior instancia con sustento en que ese plazo sólo podía comenzar a correr a partir del día en que R. tuvo “certeza” de que M. -nacido y reconocido en el año 1985- no era su hijo, lo que ocurrió recién en el mes de abril de 2005 cuando conoció el resultado del estudio de ADN que realizó en forma extrajudicial.

El dictamen del Sr.Fiscal de Cámara pondera de modo apropiado los agravios de las partes e interpreta -a mi juicio- en forma adecuada las normas legales aplicables. Concluye en este sentido -repito, con acierto- en que aun cuando resultara entendible el interés de R. en despejar toda duda sobre el nexo biológico, ello no autoriza sin más a que el plazo de prescripción empiece a correr desde la realización del estudio antes mencionado, pues de las constancias de autos resulta que ya al tiempo de cumplir ocho años M., tenía conocimiento del error invocado.

El estudio de la causa me persuade del acierto del dictamen al que por tanto y por razón de brevedad me remitiré, sin necesidad de mayores precisiones.

En efecto, como allí se señala, las declaraciones testificales dan cuenta de las fundadas sospechas dentro de la familia de origen del actor respecto de su paternidad. No sólo parece poco probable como lo indica el Sr. Fiscal en su dictamen que ninguno de sus allegados le haya hecho algún comentario al respecto a R., sino que además resulta incomprensible que esas mismas circunstancias no hubieran generado sospechas igualmente fundadas en él, mucho más si se tiene en cuenta el relato que formula en la demanda respecto de las circunstancias en las que la codemandada F. habría quedado embarazada. Así, en el escrito liminar el actor indica que “me resultaba bastante extraño que hubiera quedado embarazada. Porque revisé plazos, y me seguían sorprendiendo las fechas no coincidentes con los datos que ella aportaba” (sic., fs. 8vta.); que “había tenido intercambio sexual conmigo, aunque por las circunstancias parecía improbable que hubiera quedado embarazada” (íd.), circunstancias todas sobre las que la habría inquirido; caso contrario no se advierte de qué modo podrían existir las respuestas de F.a las que también alude en ese escrito.

De allí que entiendo -como lo hace el representante del Ministerio Público- que el actor no ha acreditado haber tomado conocimiento del vicio en la fecha que indica como era su carga (Machado, Exposición y comentario del Código Civil Argentino, Félix Lajouane Editor, Buenos Aires, 1903, t. XI, pág. 305 y sgtes.) por lo que no cabe sino concluir en la procedencia de la excepción de prescripción y el consecuente rechazo de la demanda. Ello no significa que se condene al codemandado a un estado de familia que pudiera resultar falso ni vulnera su derecho a la identidad pues, como es sabido, le asiste la facultad de impugnar la paternidad en los términos de los arts. 259 y 263 del Código Civil (Sala F, del 21.11.2007, publicado en IJ-XXIII-885).

Por estas breves consideraciones y las del dictamen del Fiscal General a las que me remito en razón de brevedad, voto para que se revoque la sentencia apelada, se haga lugar a la excepción de prescripción y en consecuencia se rechace la demanda, con costas de ambas instancias al actor vencido.

Por razones análogas, la doctora UBIEDO adhiere al voto que antecede.

Se deja constancia que la vocalía n° 25 se encuentra vacante.

Con lo que terminó el acto.

La publicación de la presente sentencia se encuentra sometida a lo dispuesto por el art. 164, 2° párrafo del Código Procesal y art. 64 del Reglamento para la Justicia Nacional.

MARÍA LAURA RAGONI

SECRETARIA INTERINA

Buenos Aires, 7 de febrero de 2013.

Por lo que resulta de la votación sobre la que instruye el Acuerdo que antecede, se resuelve: 1) revocar la sentencia apelada, admitiendo la excepción de prescripción y rechazando la demanda; 2) imponer las costas de ambas instancias al actor vencido.

Atento lo resuelto precedentemente y lo establecido en el art.279 Código Procesal, corresponde dejar sin efecto las regulaciones de honorarios efectuadas en primera instancia.

Ponderando las constancias de autos, la labor profesional, la naturaleza del asunto, la ausencia de contenido patrimonial, el resultado obtenido y las demás pautas establecidas en los arts. 6 incs.b),c),d),e) y f) , 30 , 33 y concordantes de la ley 21.839. Y teniendo ello en cuenta, regúlense los honorarios de las letradas de la parte actora, Dras. Lidia N. Makianich -primero patrocinante, luego apoderada (v. fs. 321)- y Úrsula C. Basset, en conjunto, en la suma de ($.), y los de la letrada patrocinante de la misma parte, Dra. Patricia Vattay, en la suma de ($.); regúlense los honorarios del Dr. Augusto César Belluscio por su actuación como letrado patrocinante de la codemandada F., en la suma de ($.). Asimismo, regúlanse los honorarios de los letrados del codemandado M. R.R. F., Dres. Felipe M. Yaryura Tobías y Eve Gisela Dib Chagra, en la de ($.).

Por la actuación en la Alzada, atento el interés debatido en ella y las pautas del art. 14 de la ley 21839, regúlanse los honorarios de la Dra. Dib Chagra en la suma de ($.), los de la Dra. F. en la suma de ($.) y los de la Dra. Makianich en la de ($.).

Regístrese y notifíquese.-

MARÍA LAURA RAGONI

SECRETARIA INTERINA

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