RELACIÓN DE DEPENDENCIA: Registración del Trabajador. Prestaciones en horarios no usuales y fines de semana.

El empleador debe registrar al trabajador que presta actividades independientemente de que las prestaciones sean en horarios no usuales y solo los fines de semana.

Se debe registrar al trabajador independientemente de que las prestaciones sean en horarios no usuales y solo los fines de semana.

Tascon Agustin E. c/ SAMCO Alcorta y o. s/ demanda laboral

Cámara de Apelaciones en lo Laboral de Rosario

Sala/Juzgado: II

Sumario:

1.-Corresponde confirmar la sentencia que acogió la demanda y condenó al demandado a abonar diversos rubros indemnizatorios al actor toda vez que si bien el actor laboraba como chofer de una ambulancia sábados y domingos, la recurrente debió satisfacer registrando al actor con su real horario de trabajo; ya que mas allá de cumplir un horario reducido de trabajo, su relación era permanente y se prestó regularmente durante muchos años, por lo que en atención a estos extremos que definen su relación como dependiente, el actor debió ser registrado conforme a la real prestación de servicios efectivamente llevada a cabo en favor de su empleadora.

2.-Si el accionante afirmó y probó haber trabajado para la demandada sólo los sábados y domingos, en que hacía guardia porque el chofer permanente de la ambulancia descansaba en esos días, ninguna importancia reviste qué actividades propias de su oficio pudiera haber llevado a cabo en los días de semana, sea en carácter autónomo o dependiente, puesto que en nada incidían sobre el horario de trabajo concertado con la accionada, toda vez que se trata de situaciones no inusuales, que se encuentran contempladas dentro de la sistemática de la LCT y que la recurrente debió satisfacer registrando al actor con su real horario de trabajo.

3.-Para que se tenga por sostenido el recurso de apelación, la expresión de agravios debe referir no sólo a los motivos del disentimiento sino que debe fundarlos debidamente, a fin de demostrar al tribunal ad quem que la sentencia es errónea y porqué así debe ser considerada, lo que como luego se verá, no ha sido cumplido por el recurrente.

Texto del Fallo:

En la ciudad de Rosario, a los 28 días del mes de marzo del año dos mil doce, se reunieron en Acuerdo las Sras. Juezas de la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Laboral, Dras. Lucía M. Aseff, Roxana Mambelli y Adriana M. Mana, para resolver en autos: “TASCON, AGUSTIN E. C/ SAMCO ALCORTA y OTROS S/ DEMANDA LABORAL” (Expte. N° 179/2011), venidos en apelación del Juzgado Civil, Comercial y Laboral 1ra. Nominación de la ciudad de Villa Constitucion.

La sentencia Nº 492 que obra a fs. 176/185, dictada el 19 de mayo de 2011 por la titular del Juzgado de Distrito de Primera Instancia en lo Civil, Comercial y Laboral de la Primera Nominación de la ciudad de Villa Constitución -a cuyos fundamentos de hecho y de derecho me remito en mérito a la brevedad- rechazó la defensa de falta de legitimación pasiva opuesta por la accionada y acogió parcialmente la demanda promovida por Agustín Ernesto Tascón, condenando al Servicio para la atención médica de la comunidad – SAMCO – de Alcorta a abonarle los rubros admitidos – remuneración correspondiente al mes de diciembre del año 2007, indemnización por antigüedad, sustitutiva de preaviso, integración del mes de despido, enero de 2008, SAC años 2006 y 2007 y sobre preaviso, vacaciones correspondientes al año 2007, indemnización establecida en el art. 15 de la ley 24.013, y del art. 2 , de la misma ley (rectius, de la 25.323, según surge del reclamo formulado en la demanda y su propia naturaleza) y diferencias salariales por el período de los dos últimos años – con intereses y costas. También dispuso la entrega de la certificación de servicios y cese con las debidas constancias bajo apercibimiento de sanción conminatoria.

Contra el decisorio se alza la demandada interponiendo a fs. 187 recurso de apelación parcial.

Radicados los autos en esta Sala expresa sus agravios a fs. 203/209, los que fueron respondidos a fs.212/217.

Sustanciado el trámite, quedan los presentes en estado de resolver.

Hecho el estudio del juicio, se resolvió plantear las siguientes cuestiones:

1- ¿Es justa la sentencia apelada?

2- ¿Qué pronunciamiento corresponde dictar?

Practicado el sorteo de ley, resultó que la votación debía realizarse en el siguiente orden: Dras. Lucía M. Aseff, Adriana M. Mana y Roxana Mambelli.-

A la primera cuestión: La Dra. Aseff dijo: En términos deficientes, carentes de entidad procesal y por ende de eficacia, que colocan al recurso intentado al borde de la deserción, luego de inconducentes consideraciones sobre el desarrollo de la causa y sus supuestos entornos fácticos y políticos, que resultan totalmente ajenas a los requisitos que cabe exigir a toda expresión de agravios como acto procesal específico, y donde, además, algunas quejas se agotan en su mera enunciación, sin crítica puntual de los fundamentos del fallo se agravia la parte demandada porque: 1.- Al resolver la falta de legitimación pasiva planteada por su parte la a quo se limita a analizar la problemática de la ley 6312 desde la perspectiva que admite la coexistencia de personal vinculado por relaciones de empleo público y de personal vinculado por relaciones propias del Derecho Laboral, citando fallos de la Corte local. 2.- Desecha cualquier posibilidad de admitir una locación de servicios. 3.- Cuando analiza las testimoniales e informativas tiene por acreditadas cuestiones obvias que podrían ser aplicadas a cualquier persona ajena a una relación laboral. 4.- Establece parámetros para una eventual suma indemnizatoria que son el resultado directo de la errónea admisión de una demanda laboral.

Como lo hemos sostenido en fallos anteriores y es del caso reiterar en función cuasi docente, la expresión de agravios no importa una simple fórmula que se agota en el mero disenso del recurrente con la solución que lo perjudica, sino que constituye una verdadera carga procesal que debe atenerse a puntuales requisitos cuyo incumplimiento, como lo dispone el art.118 del CPL, acarrea resultados adversos al impugnante.

Esta carga de fundar “concretamente la disconformidad con los puntos de la sentencia que fueron objeto de recurso”, como lo establece el mencionado artículo, hace que la expresión de agravios deba contener un estudio minucioso y preciso de la sentencia que se apela y una exposición de los argumentos que demuestre los errores cometidos por el juez inferior, a fin de que el tribunal de alzada pueda apreciar en qué puntos y por qué razones el apelante se considera afectado en sus derechos y si le asiste razón.

Se trata de un análisis crítico de cada uno de los motivos que fundan los puntos de la sentencia que agravian al apelante, tendiente a demostrar en base a argumentos y probanzas su inconsistencia, sus errores de hecho y de derecho, qué pruebas el a quo ha dejado de meritar o lo ha hecho deficientemente, y en qué medida algunas de estas cuestiones ha decidido la suerte del litigio, así como la injusticia que se deriva de tales defectos.

Para que se tenga por sostenido el recurso de apelación, entonces, la expresión de agravios debe referir no sólo a los motivos del disentimiento sino que debe fundarlos debidamente, a fin de demostrar al tribunal ad quem que la sentencia es errónea y porqué así debe ser considerada, lo que como luego se verá, no ha sido cumplido por el recurrente.

Lo dicho, sin soslayar la conocida doctrina de la Corte local expresada en el precedente “Saucedo c/ Pellado”, entre tantos (Ay S, Tº 110, P.141) respecto a la necesidad de abordar con amplitud cognoscitiva el examen de los agravios en segunda instancia, que autoriza, en un caso como el presente, a avocarse al análisis del recurso pese a las deficiencias señaladas.

Trataré los agravios como mejor proceda no sin antes señalar, como habitualmente lo hago, que la selección y valoración de la prueba constituyen facultades privativas del juez – de tal modo que ni siquiera está obligado a valerse de la totalidad de la que haya sido rendida en autos, bastándole con mencionar sólo aquélla que considere conducente para la resolución del litigio – que no puede ser reemplazada por el mero criterio divergente de las partes, como aquí se pretende, salvo error o arbitrariedad manifiestos, claro está, que no advierto configurados en el caso venido en revisión, mucho más si se tiene en cuenta que las pruebas rendidas por el ganancioso fueron abundantes y medulosamente analizadas por la jueza de grado.

Adelantando que cotejada la sentencia de grado con la normativa de aplicación al caso en examen, las pruebas rendidas y las quejas vertidas he arribado a la conclusión de que estas últimas carecen de idoneidad para modificar el fallo recurrido, como seguidamente lo explico.

1.- El rechazo de la excepción de falta de legitimación pasiva.

En el desarrollo de esta queja la recurrente se limita a transcribir, inicialmente, los párrafos de la sentencia con los cuales disiente, para luego pasar a sostener que el razonamiento de la jueza de grado – impecable desde donde se lo mire – es erróneo porque, afirma, se ha probado que la ambulancia que conducía el actor los fines de semana pertenecería a la Provincia de Santa Fe, propietaria del Hospital Maiztegui de la localidad de Alcorta y no al ente demandado, constancia que sin embargo no luce en autos.

Y, sugestivamente, omite toda consideración sobre la ley 6312 que es aquella que, unida a la jurisprudencia de la corte local, la jueza invoca para fundar su sentencia.

Sin aludir a elemento probatorio concreto alguno rendido en la causa que obrea favor de su pretensión – facultad de la que voluntariamente se privó, al no producir pruebas conducentes en la instancia procesal oportuna – mediante meras estimaciones personales ajenas al trámite del proceso la accionada procede a formularse interrogantes que se contesta a sí misma mediante el desarrollo de un discurso de mero tinte emotivo, sin respaldo alguno normativo, doctrinario o jurisprudencial en sustento de su queja.

Pretende que su defensa fue claramente planteada pero deficientemente considerada por la jueza de grado, sin atacar los fundamentos de la resolución que oportunamente, y con acierto, la magistrada dictara sobre su pretensión (Nº 1249 del 13.11.08 que luce a fs. 52/53, que consintió).

Las supuestas carencias que en este tema adjudica a la magistrada – a quien infundadamente, y en términos ciertamente excesivos, acusa de haber carecido de audacia jurídica o bien de caer en simpleza judicial – carece de todo sustento, además de resultar decididamente inadmisible frente a una sentencia de la calidad de la recurrida, cuyos fundamentos centrales, no casualmente, no ataca ni, en consecuencia, desmorona.

2.- Las otras actividades del actor

Si el accionante siempre afirmó haber trabajado para la demandada sólo los sábados y domingos, en que hacía guardia porque el chofer permanente de la ambulancia descansaba en esos días, ninguna importancia reviste qué actividades propias de su oficio pudiera haber llevado a cabo en los días de semana, sea en carácter autónomo o dependiente, puesto que en nada incidían sobre el horario de trabajo concertado con la accionada.Se trata de situaciones no inusuales, que se encuentran contempladas dentro de la sistemática de la LCT y que la recurrente debió satisfacer registrando al actor con su real horario de trabajo; porque no quedan dudas de que más allá de cumplir un horario reducido desde el punto de vista de la jornada normal de trabajo, su relación era permanente y se prestó regularmente durante muchos años, por lo que en atención a estos extremos que definen su relación como dependiente, el actor debió ser registrado conforme a la real prestación de servicios efectivamente llevada a cabo en favor de su empleadora.

Como acertadamente lo señaló la a quo, en este caso se tornaba aplicable la presunción establecida en el art. 23 de la LCT – sustentada, además, por la abundante y eficaz prueba rendida en autos – lo que descartaba la alega da existencia de una locación de servicios.

Finalmente, poco y nada puede decirse de la queja mediante la cual la apelante pretende valorar las pruebas rendidas imponiendo su peculiar criterio sobre lo argumentado en la sentencia, sobre todo teniendo en cuenta lo expresado más arriba sobre la facultad de los jueces en tal sentido, del mismo modo que igual reproche merece el agravio referido – en cinco breves renglones – a los parámetros establecidos por la a quo para fijar la eventual suma indemnizatoria, en relación a los cuales se limita a afirmar que serían el resultado directo de la errónea admisión de una demanda laboral.

Como antes dije, un agravio que se agota en su mera enunciación no reviste tal carácter y, por lo tanto, no merece respuesta jurisdiccional, lo que determina su liso y llano rechazo y formalmente postulo, al igual que con los anteriores.

Determinados los extremos que anteceden y en relación al interrogante sobre la justicia del fallo voto, pues, por la afirmativa.

A la misma cuestión: Las Dras. Mana y Mambelli dijeron: Atento lo expuesto precedentemente, votamos en idéntico sentido.-

A la segunda cuestión: La Dra. Aseff dijo que corresponde:1.- Rechazar el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, confirmando el pronunciamiento recurrido en lo que fue materia de sus agravios. 2.- Imponerle las costas por el trámite cumplido en esta sede de conformidad con lo normado en el art. 101 del CPL. 3.- Fijar los honorarios de los profesionales actuantes en el 50 % de los que, en definitiva, les sean regulados en primera instancia.

A la misma cuestión: Las Dras. Mana y Mambelli dijeron: Corresponde dictar el voto propuesto por la Dra. Aseff, así votamos.-

A mérito del Acuerdo que antecede, la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones en lo Laboral;

RESUELVE: 1.- Rechazar el recurso de apelación interpuesto por la parte demandada, confirmando el pronunciamiento recurrido en lo que fue materia de sus agravios. 2.- Imponerle las costas por el trámite cumplido en esta sede de conformidad con lo normado en el art. 101 del CPL. 3.- Fijar los honorarios de los profesionales actuantes en el 50 % de los que, en definitiva, les sean regulados en primera instancia.

Insértese, hágase saber y oportunamente bajen.- (Autos: “TASCON, AGUSTIN E. C/ SAMCO ALCORTA y OTROS S/ DEMANDA LABORAL”. Expte. N° 179/11).-

(siguen las firmas.)

(Autos: “TASCON, AGUSTIN E. C/ SAMCO ALCORTA y OTROS S/ DEMANDA LABORAL”. Expte. N° 179/11).-

ASEFF

MANA

MAMBELLI

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