ADULTERIO: No se configura si no existe prueba respecto de que el marido mantenía una relación con anterioridad a la separación de hecho.

Los Cónyuges separados de hecho sin voluntad de unirse, no están obligados a cumplir con el `Deber de Fidelidad´ durante la Separación de Hecho. La Cámara Nacional Civil confirmó la Sentencia en cuanto hizo lugar a la Demanda de Divorcio Vincular entablada por el Marido y rechazó la Reconvención entablada por la Esposa por la causal de ADULTERIO y otras. Asimismo ”rechazó“ el reclamo de reparación en concepto de DAÑO MORAL solicitado por la Esposa.

infieles-1

La Sala H se refiere a la ”falta de coincidencia con lo que la realidad social demuestra a diario” y decreta el Divorcio Vincular por aplicación del Art. 214, inc. 2, del Código Civil – separación de hecho sin voluntad de unirse por más de tres (3) años.

”C., H. J. c/ B., Z. I. s/ Divorcio” – CNCIV – SALA H- 01/11/2013.

La Sala H de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil – integrada por los Jueces Dres. Sebastián Picasso, Liliana E. Abreut de Begher y Claudio M. Kiper – resolvió confirmar el pronunciamiento recurrido en cuanto admitió la Demanda de Divorcio Vincular interpuesta por el marido, Sr. H. J. C. y rechazó las Reconvenciones deducidas por la Sra. B y por el Sr. C. y en consecuencia, decretó el Divorcio Vincular de los esposos H. J. C. y Z. I. B. por la causal establecida por el Art. 214, inc. 2, del Código Civil.

Lo perseguido por el Sr. H. J. C. ha sido el Divorcio fundado en la causal de separación de hecho de los cónyuges sin voluntad de unirse por más de tres (3) años (artículo 214, inc. 2 del Código Civil). El actor manifestó que contrajo enlace con la demandada el 18/04/1964, unión de la que nacieron sus hijos M. V. en 1965; F. P. en 1968, y S. M. en 1969, pero que desde hacía ocho (8) años vivían separados de hecho sin voluntad de unirse.

La accionada, al contestar demanda, negó que los cónyuges se encontraban separados de hecho por ese lapso. Asimismo reconvino por la causal de adulterio, injurias graves y abandono voluntario y malicioso. Sostuvo que el matrimonio estaba atravesando un mal momento desde hacía un poco más de dos (2) años, dado que la Sra. B. había descubierto un amorío de su esposo con otra mujer, M. S. C.

Relató que al “encarar” a su esposo, éste le prometió que dejaría de ver a esa mujer; pero que necesitaba vivir un tiempo solo para que el matrimonio se “sanease“, manteniendo el deber de fidelidad, a los fines de lograr una reconciliación.

Refirió que la prueba de ello, es que ella abonó una Moratoria de la AFIP de su esposo, cuya última cuota vencía en 2008.

Expresó que ella obró siempre en la creencia de que la relación se recompondría, hasta que en julio de 2.010 la demandada se enteró que el Sr. C. no había dejado de ver a su amante, con quién “convivía“ alternativamente en dos inmuebles integrantes de la Sociedad Conyugal (el de la Calle Á. G. y la casa quinta sita en el Partido de Moreno, Provincia de Bs As)

En oportunidad en que los esposos suscribieron una Escritura traslativa de dominio por la venta de un campo ubicado en la Provincia de Buenos Aires, el Sr. C. fue acompañado por la Sra. M.S.C., en una actitud de falta de respeto y humillación moral para con su cónyuge. Reclamó daño moral.

Fecha de la Separación de Hecho

En oportunidad de contestar la reconvención, el esposo reconvino a su vez por abandono voluntario y malicioso del hogar conyugal por parte de la Sra. B, hecho sucedido a fines del año 2.003. La esposa dejó el inmueble sito en la Calle Á.G. donde habitaba con el actor, y se fue a vivir al departamento de la Calle A. – ambos de esta Ciudad – que sigue siendo su domicilio en la actualidad.

Esa fecha – fines de 2.003 – fue reconocida por la propia demandada al absolver posiciones.

Ratificó que el abandono fue sin intención de regresar, puesto que el año 2.004 llegaron a un Acuerdo Privado de Separación de Bienes, y que la demandada solicitó al Administrador del Consorcio que enviara las expensas a su nombre. Asimismo, esa intención se acreditaba con los Contratos de Arrendamiento Rural de los años 2005 y 2008, en los que cada cónyuge fijó sus domicilios por separado y donde figuraba que debía abonarse a cada uno de ellos el 50% del canon locativo en cuentas separadas.

Tanto en el Acuerdo de División de Bienes del 2.004, como en el firmado el 20/08/2009, los dos con firma certificada, las partes fijaron domicilios distintos, dejando constancia que ”H. fija su domicilio en la Calle Á.G… y la Sra. I fija su domicilio en la Calle A. En el último Convenio, además, se añade que “ ..(…) en razón de estar practicando extrajudicialmente la separación de bienes“

El Hospital Italiano informó que ”la facturación de la Sra. B. se realizaba al domicilio de la Calle A. desde el mes de mayo de 2.008“ y que anteriormente se remitía a la Calle Á.G.

El testigo G. M. H. manifestó ser Encargado del Edificio de la Calle Á.G., dijo que conocía a las partes desde hacía unos 14 años, que hacía 8 ó 9 años `ella se fue del Edificio´ y que lo sabía porque vio la mudanza. Dijo que desde hace 8 ó 9 años no veía a la Sra. B.

Fundamentación de la Sentencia de Cámara.

Los Jueces de Cámara inicialmente señalaron que “no sólo de las pruebas producidas en el sub lite, sino también las propias presentaciones de las partes permiten apreciar la compleja y ríspida relación que mantuvieron los esposos con anterioridad al inicio de este pleito, que claramente se encontraba deteriorada desde hacía largos años y en ese marco, la Separación de Hecho no aparece como algo inesperado o intempestivo, sino como una salida, incluso acordada, frente a esa situación de evidente descalabro matrimonial.”

En relación a la fecha en que se produjo la separación de hecho, la Sala aseveró que “no puede considerarse que el quiebre de la convivencia haya sucedido poco más de 2 años antes de la demanda, como sostiene la Sra. B., sino que la separación de hecho se configuró en 2003, lo cual fue reconocido por la propia demandada al absolver posiciones; situación ésta que, de acuerdo al resto de las pruebas producidas en autos, se mantuvo posteriormente.”

Por las consideraciones que anteceden los Magistrados que integran la Sala H, puntualizaron que “no se configura la causal de abandono voluntario y malicioso del esposo, invocada por la Sra. B.”.

Por otra parte, `no existiendo prueba directa acerca de que el actor había iniciado una relación con otra mujer ”con anterioridad al momento en que se produjo la separación de hecho“, los Jueces de Cámara consideraron que “el adulterio no se encuentra configurado, por lo que corresponde confirmar la Sentencia de Grado también sobre este punto.”

Acto seguido, la Sala reiteró : ”No se ha acreditado `en qué momento´ habría tenido lugar la relación del Sr. C. con otra mujer – a la que aludieron los testigos – y se trata de un `punto relevante ´, puesto que si la separación de hecho entre los cónyuges tuvo lugar en 2.003, y si no se acreditó que el vínculo con otra mujer comenzó con anterioridad a tal separación, no puede afirmarse que el Sr. C. incurrió en adulterio”

El criterio de esta Sala se basa en que ”de aceptarse que el deber de fidelidad debe ser observado de manera permanente en tanto el vínculo matrimonial subsista, en los supuestos de mediar una separación de hecho, se condenaría a los cónyuges a una suerte de celibato temporal o perpetuo, lo que no solo es poco valioso sino que no coincide con lo que la realidad social demuestra a diario.” (CNCiv., esta Sala, 03/07/2007, “C., O. E. c/ A. Y. s/ Divorcio.”)

Causal de Injurias Graves alegada por la Esposa al Reconvenir.

Los Jueces Dres Kiper, Abreut de Begher y Picasso al respecto resolvieron que “en el caso en estudio no se han acreditado de modo alguno los hechos que la Sra. B considera injuriosos, a saber: a) que el esposo hubiera utilizado dos inmuebles de la Sociedad Conyugal con su amante; b) que el Sr. C. hubiera mantenido a su amante y a los hijos de ésta con dinero proveniente de la Sociedad Conyugal, y c) que el actor hubiera concurrido con su amante al otorgamiento de la Escritura de venta del campo, y la hubiera exhibido públicamente sin importar la humillación que dicho adulterio causaba a la esposa.”

Conclusiones:

La Sala H de la Cámara Nacional Civil confirmó la Sentencia apelada en cuanto decretó el divorcio vincular entablado por el marido, por aplicación del art. 214, inc. 2 del Código Civil (separación de hecho sin voluntad de unirse por más de 3 años) y en cuanto rechazó las reconvenciones deducidas oportunamente por ambos cónyuges.

Las costas fueron impuestas: Primera Instancia en un tercio al actor y dos tercios a la demandada, en lo que refiere al divorcio vincular, e íntegramente a la demandada respecto de su reclamo de daño moral; Costas de Alzada: 90% a la demandada y el otro 10% al actor.

Estamos en  Síganos en Twitter

newsletter_banner

Reciba en su email las últimas novedades en Legislación, Jurisprudencia y todas las noticias más relevantes del ámbito jurídico.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s