Accidente ocurrido en una obra en construcción. Carácter riesgoso de la obra

ACCIDENTES Y RIESGOS DEL TRABAJO. Accidente ocurrido en una obra en construcción. Carácter riesgoso de la obra. Responsabilidad del empleador y de la Aseguradora de Riesgos del Trabajo. Aplicación del art. 1113 del Cód. Civil.

Un trabajador se encontraba laborando en una obra en construcción cuando una barreta que era sostenida por un compañero cayó impactándole en el brazo. Con motivo de esto dedujo acción contra su empleador y contra la aseguradora de riesgos del trabajo. El juez de grado rechazó el reclamo. Apelado el decisorio, la Cámara lo revocó haciendo lugar a la demanda.

1. Habiendo reconocido la aseguradora que el trabajador accionante sufrió un accidente mientras cumplía sus tareas habituales en una obra en construcción al ser golpeado por una barreta, no es posible escindir a la empleadora de las consecuencias del siniestro, en tanto los daños fueron provocados por material que se encontraba en el establecimiento bajo su guarda exclusiva.

2. La responsabilidad del empleador por el accidente sufrido por quien se encontraba prestando servicios para aquél en una obra en construcción encuentra sostén en las previsiones del art. 1113 del Cód. Civil ya que un dependiente suyo fue quien produjo en definitiva el accidente al dejar caer la barreta que golpéo el brazo del damnificado, motivo por el cual desde esta perspectiva aquella debe responder.

3. En el caso de una obra en construcción, la misma tiene carácter de cosa y es, en principio, riesgosa para el trabajador, por lo que resultan aplicables las disposiciones del art. 1113 del Cód. Civil a los fines de establecer la responsabilidad que le cabe al empleador por los accidentes que pudiera sufrir el dependiente.

4. Dado que el accidente que sufrió el trabajador al caerle encima una barreta mientras trabajaba en una obra en construcción se produjo en un ámbito ciertamente riesgoso, en el que se debieron extremar las medidas de seguridad tendientes a evitar la ocurrencia del evento dañoso, la Aseguradora de Riesgos del Trabajo codemandada, debe responder en forma solidaria con el empleador por las consecuencias derivadas del siniestro, en tanto resulta manifiesto que no realizó la labor para prevenir episodios como el del caso.

CNTrab., sala IX, 2011/11/30. – Rojas Cáceres, Juan c. Zotex SA y otro s/despido .

2ª Instancia. — Buenos Aires, noviembre 30 de 2011.

El doctor Alvaro Edmundo Balestrini dijo:

I.- La sentencia de primera instancia rechazó la acción que el actor fundó en los artículos 520, 1068, 1071, 1074, 1077, 1078, 1083, 1084, 1109 y 1113 del Código Civil; lo que motiva la intervención de esta Alzada a instancias de aquél (fs.149/152).

II.- Aprecio atendible la disconformidad del apelante y en esa inteligencia me expediré.

Liminarmente corresponde señalar que la sentencia admitió la procedencia de ciertos reclamos salariales e indemnizatorios del trabajador, con apoyo en la operatividad del artículo 71 de la LO (rebeldía de la codemandada Zotex SA; ver fs.80); por lo cual, siguiendo el mismo razonamiento, entiendo que los efectos de esa situación procesal, que llegan firmes a esta instancia, alcanzaron también a los hechos expuestos en el inicio, referidos al siniestro denunciado, esto es, tanto en cuanto a la cosa en él implicada (barreta de hierro de 20kg de peso; ver fs.20), como a la mecánica en que se produjo (caída de esa barreta -que la sostenía un compañero de trabajo- y el posterior impacto en el antebrazo derecho del accionante; ver fs.20), ya que al respecto no se encuentra desvirtuada la presunción contenida en la norma adjetiva aludida.

En esa inteligencia cobra inconsistencia el fundamento de la decisión recurrida, que se estructuró a partir de que no fue probado que la cosa riesgosa involucrada en el infortunio fuera propiedad de la empleadora, lo cual persuadió al sentenciante para tener por no configurados los presupuestos de procedencia previstos en el artículo 1113 citado y con ello absolver de la demandada a ambas coaccionadas.

Por consiguiente, corresponde acceder a la queja y tener por cierto que el accidente tuvo lugar en las circunstancias descriptas en la demanda (artículo 71 de la LO), contribuyendo a corroborar esta conclusión el reconocimiento efectuado por la propia compañía aseguradora codemandada, en el sentido que afirmó que el “día 5 de julio de 2006 fue anoticiada por parte de la codemandada, que el actor había sufrido un accidente mientras cumplía sus tareas habituales al ser golpeado por una barreta en la mano derecha” (ver fs.60 in fine); como asimismo, el hecho de que también admitió haberle brindado las prestaciones médicas establecidas en la LRT y, posteriormente, indemnizado como consecuencia de la incapacidad detectada en el marco de la actuación de la Comisión Médica nro.10 (19,06% y $ 7.528,21; ver fs.60vta).

En ese contexto de actuación, considero que no es posible escindir a la empleadora de las consecuencias derivadas del siniestro habido, cuyos daños fueron provocados por material que se encontraba en el establecimiento, es decir, bajo su guarda exclusiva. Pero aún cuando no fuera compartido este enfoque, dos son a mi entender, las razones que conducen a la misma solución condenatoria que propicio.

La primera de ellas encuentra sostén en las previsiones del artículo 1113, primer párrafo, del Código Civil, por cuanto fue denunciado al demandar -y por ello se encuentra comprendido en la situación prevista en el artículo 71 de la LO- que un dependiente de la principal fue quien produjo en definitiva el accidente, motivo por el cual no me caben dudas que desde esta perspectiva aquélla debe responder.

La segunda de las razones radica en que la peligrosidad del evento dañoso no debe limitarse al objeto implicado, sino que comprende al establecimiento en su conjunto, esto es, la obra en construcción misma, ya que allí es donde la empleadora desarrolla su actividad empresarial. En tal orden de ideas, se ha sostenido -con criterio que comparto- que en el caso de una obra en construcción, la misma tiene carácter de cosa y es, en principio, riesgosa para el trabajador, haciendo aplicable las disposiciones del artículo 1113 del Código Civil (CNAT Sala I; SD nro.74.313 del 31.5.1999 in re “Calderón, Oscar c. Zarcel SA s. accidente acción civil”).

Surge palmariamente de los escritos constitutivos del proceso y demás constancias de la causa (prueba pericial médica; fs.118/123), que el actor se accidentó en ocasión de prestar servicios a favor de la principal y que su organismo presenta una incapacidad parcial y permanente del orden del 18%. Por lo tanto, cabe establecer la responsabilidad civil de la empleadora, habida cuenta de los alcances del precedente “Aquino” y los posteriores emanados del Máximo Tribunal Nacional en los que fijaron sus posturas los jueces que no habían intervenido en aquél (cfr. doctrina de causas “Díaz, Timoteo Filiberto c/ Vaspia S.A.”, sentencia del 7 de marzo de 2006; “Perrota c/ Aipaa S.A.” y “Avila Juchani c/ Decsa S.R.L.”, sentencias del 28 de marzo de 2006; Fallos: 327:3753). En segundo término, debido a las circunstancias fácticas que se tuvieron por ciertas en la causa, referidas al modo en que se produjo el infortunio y al tipo de actividad que se trata, lo que basta para encuadrar la situación en el amplio marco en el que la Corte Suprema de Justicia de la Nación -mediante numerosos pronunciamientos- entendió que correspondía tener por satisfechos los presupuestos para hacer aplicable el artículo 1113 del Código Civil (cfr. doctrina de Fallos: 302:358; 305:1464; 306:604; 306:712; 307:450; 307:1624; 308:248; 308:975; 308:1596; 308:2485; 311:1694; 312:434; 312:145; 315:854; y otros).

III.- Para determinar el monto de la responsabilidad civil tendré en cuenta las circunstancias relevantes del caso que se conocen, como la edad del trabajador (56 años al momento del infortunio), su salario de $ 1.200.- mensuales y su condición económica presumible, circunscriptas a las consecuencias inferibles en su futuro profesional. En base a ello, estimo que corresponde fijar el resarcimiento por los daños patrimonial y extra patrimonial en el orden de los $ 30.000.- y $ 6.000.-, atento a que dichas sumas resultan suficiente reparación en este caso particular, de los daños tanto material como moral que en forma integral debe recibir el trabajador como resarcimiento. Este monto de $ 36.000.-, llevará intereses desde la fecha del accidente y hasta el efectivo pago, conforme a la tasa activa determinada por el Acta nro.2357 de este Tribunal.

IV.- En cuanto a la situación de Provincia Aseguradora de Riesgos del Trabajo SA, considero que las circunstancias en que se produjo el accidente, esto es, en un ámbito de trabajo ciertamente riesgoso, en el que se debieron extremar las medidas de seguridad tendientes a evitar la ocurrencia del evento dañoso del tipo del observado, la aseguradora debe responder solidariamente por la condena de autos (cf. artículo 1074, Código Civil), en tanto resulta manifiesto que no realizó la labor para prevenir -y eventualmente evitar- episodios como el que nos ocupa. Ello es así, partiendo de los particulares deberes de prevención que la ley 24.557 ha puesto a cargo de las aseguradoras de riesgos del trabajo (cf. partic. art. 4, ítem 1., párr. 1º; y art. 31, ley cit., así como las normas concordantes de la ley y sus reglamentaciones, partic. dec. 170/96), que encuentran anclaje concreto y -por su incumplimiento- reprochable en el caso a la vista de lo acontecido.

Por consiguiente, corresponde extenderle los efectos de la condena.

V.- Por lo expuesto, propongo que se revoque la sentencia apelada en cuanto rechazó la demanda por accidente y se condene solidariamente a las codemandadas Zotex SA y Provincia Aseguradora de Riesgos del Trabajo SA a cancelar la suma de $ 36.000.-, mas los intereses dispuestos; se impongan las costas de ambas instancias a las coaccionadas vencidas (artículos 68, primera parte, y 279 del CPCCN); se regulen los honorarios de las representaciones letradas de las partes actora y codemandadas, por su intervención en la anterior instancia, y los del perito médico, en el 14%, 10%, 10% y 6% respectivamente del monto de condena fijado a la fecha (artículos 6º, 7º, y 19 de la Ley 21.839, 3º del Decreto 16.638/57 y 279 del CPCCN); y se regulen los honorarios de los letrados firmantes de los escritos dirigidos a esta Cámara, en el 25% de aquéllos (artículo 14 de la Ley 21.839).

El doctor Gregorio Corach dijo:

Por compartir los fundamentos, adhiero al voto que antecede.

El doctor Roberto Pompa no vota (artículo 125 de la LO).

A mérito del acuerdo al que se arriba, el Tribunal resuelve: 1.- Revocar la sentencia de fs.135/141 en cuanto absuelve de la demanda por accidente a Zotex SA y Provincia Aseguradora de Riesgos del Trabajo SA, a quienes se condena solidariamente a cancelar la suma de $ 36.000.- fijada a su respecto, conforme al compartido considerando III.-; 2.- Imponer las costas de ambas instancias a dichas coaccionadas; 3.- Regular los honorarios de las representaciones letradas de las partes actora y codemandadas, por su intervención en la anterior instancia, y los del perito médico, en el 14%, 10%, 10% y 6% respectivamente del monto de condena fijado a la fecha del presente pronunciamiento; 4.- Regular los honorarios de los letrados firmantes de los escritos dirigidos a esta Cámara, en el 25% de aquéllos. — Gregorio Corach. — Alvaro Edmundo Balestrini.

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